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Estos son los genios de México

The Huffington Post

 

Sólo basta teclear en Google los nombres de Andrew o Dafne Almazán para encontrar infinidad de historias. Andrew recibió a los 22 años, con medalla honorífica, el grado de doctor en Innovación Educativa, con lo que se convirtió en el graduado más joven con la mayor jerarquía en el área de Educación. Dafne es la psicóloga más joven del mundo: terminó la licenciatura a los 13 años y es uno de los casos más exitosos en aprendizaje acelerado pues ya estudia una maestría y otra licenciatura; incluso, la revista Forbesla nombró como una de las mujeres más poderosas del país.

“Somos una familia de sobredotados, mi hermana Delanie también lo es, lo que implica que alguno de nuestros papás también, pues se trata de algo genético”, cuenta orgullosa Dafne.

Más allá de la anécdota mediática, esta familia de genios ha logrado algo que hasta hace poco sonaba insólito en México: desarrollar sus capacidades de sobredotados en el país y ayudar a otros a hacerlo.

“En 2007, cuando tenía 12 años, salí por primera vez en lo medios; di un discurso en el Auditorio Nacional sobre los niños con inteligencia superior. Estaba terminando la prepa”, explicó Andrew.

CONVENCER A LOS DEMÁS DE LO GENIAL QUE ES UNO

No fue un camino fácil, al menos no para Andrew. Cuando tenía cuatro años recomendaron medicarlo, pues algo parecía estar mal en él; sus padres no aceptaron. A los nueve, él mismo pidió salirse de la escuela y terminar sus estudios en casa: terminó a los 10 años la primaria, a los 11 la secundaria y a los 12 la prepa. “Mis papás batallaron mucho buscando a las autoridades federales para que me validaran mis estudios. Todo el tiempo me revaluaban los exámenes, me preguntaban si lo había logrado por gusto propio”.

Para Dafne resultó más sencillo, al ser la más pequeña de su familia, hizo sus estudios en casa con apoyo de sus hermanos y sólo se presentaba en la escuela a hacer exámenes: a los dos años ya sabía leer, a los cinco estaba aprendiendo álgebra y a los 10 ya cursaba la universidad.

Ante esto, los padres de Andrew, Dafne y Delanie crearon en el 2010 el Centro de Atención al Talento (CEDAT), no sólo para impulsar las capacidades de sus hijos, también para ayudar a otros. Hoy, han logrado detectar a 7,000 niños de México y de países como Guatemala, Colombia, Argentina y Francia para que desarrollen su alta inteligencia en tierras mexicanas. Con ello, el Centro asegura que ha reducido hasta 40% la fuga de cerebros

HuffPost México

Los expertos aún desconocen las razones de por qué alguien tiene más Coeficiente Intelectual (CI) que otros, pero lo que sí pueden asegurar es que si los sobredotados mexicanos siguen migrando a otros países a estudiar o trabajar, no sólo se llevan su inteligencia, también su genética: la alta inteligencia es hereditaria.

¿VALE LA PENA?

“Los sobredotados son muy importantes para el desarrollo de un país, en buena medida porque son personas que se caracterizan por la búsqueda inalcanzable de objetivos”, explicó la doctora Julia Roberts, presidenta del Consejo Mundial para Niños Dotados y Talentosos (WCGTC).

¿Qué puede aportar un sobredotado a un país como México, en donde siempre encontramos estadísticas desalentadoras respecto a los niveles educativos y la fuga de cerebros? “Estos niños pueden generar riqueza. Hemos detectado que son muy valiosos en ambientes de emprendedores y liderazgo, pues logran dar un empuje muy especial”, explicó María Elena Labastida Tovar, investigadora de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac.

También podrían impulsar la ciencia mexicana. “Es muy común que este tipo de personas desarrollen un alto gusto por las matemáticas, ingenierías, robótica, física… aunque también está el caso de quienes nos inclinamos por las humanidades para ayudar a desarrollar a otros sobredotados”, dice Dafne, que al igual que su hermano, quieren utilizar su conocimiento para seguir apoyando a más genios en México.

Nelly Acosta

LA VERDADERA CUESTIÓN

¿Cuánto dinero ‘extra’ necesita el país para atender a los sobredotados? ¿Le quitarán un lugar en una universidad a los de inteligencia promedio? ¿Se llevarán los mejores empleos? Andrew, que trabaja como director de Investigación del Centro de Atención al Talento, explica que la naturaleza del CEDAT, al ser una empresa privada, es ser autosuficiente y que sus egresados lo sean: no dependen del apoyo gubernamental e incentivan en los alumnos la ayuda a la comunidad con su conocimiento, como es el caso de un programa que tienen con hospitales.

“Tenemos programas para que la situación económica de un sobredotado no sea un problema, estamos además buscando la forma de llegar a más ciudades, además de la CDMX y Guadalajara, para rescatar más talento nacional y con ello, aportar más valor al modelo educativo del país”, afirma el talentoso joven.

Al respecto, Labastida, la investigadora de la Universidad Anáhuac asegura que no se trata de un tema de dinero. “Sólo veamos las estadísticas: alrededor del 6% del PIB de México se va a la educación y aún así estamos en los lugares más bajos de matemáticas, lectura, ciencias, y por consecuencia, también en competitividad… Lo importante es darles lo necesario para que ellos desarrollen lo que necesiten: empresas, escuelas o apoyos”.

Al día de hoy, la Universidad del Valle de México y el TEC de Monterrey ofrecen estudios universitarios que aceptan alumnos, sin importar su edad; pero la educación tradicional a nivel básico sigue siendo un problema para un sobredotado, pues muchos simplemente terminan abandonando los estudios por no sentirse agusto o por no poder validar su aprendizaje acelerado.

“Queremos que el CEDAT se coloque como un modelo emprendedor que detecte, atienda, retenga e investigue niños y jóvenes con sobrecapacidad intelectual”, dice Andrew.

Al día de hoy, este Centro busca que la SEP acredite los estudios de los sobredotados en México, sin importar su edad; además, trabajan para que el Senado reconozca a estos niños como minoría vulnerable.

¿CÓMO SABER SI ESE NIÑO ES SOBREDOTAD0?

Preste atención: aún cuando los niños genio están 2% por arriba de la curva promedio de aprendizaje, no son los que sacan las mejores calificaciones en una escuela tradicional. Lo más seguro es que sean diagnosticados como hiperactivos, que tengan problemas de concentración y que se aburran fácilmente porque aprenden más rápido.

Y mala noticia: si la alta inteligencia no se desarrolla en la infancia, ¡se pierde! De 100 adultos que fueron sobredotados y no lo desarrollaron, sólo 4 lograrán recuperarlo

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